Servicio de asesoramiento y ayuda en procesos de duelo y pérdidas emocionales

Acompañando en la pérdida

¿Qué es el duelo?

El duelo es un proceso que se inicia en el momento en que sabemos que perderemos algo significativo para nosotros. Tizón (2004) nos habla de cuatro tipos de pérdida ante las cuales es inevitable que el ser humano inicie este proceso, como son: las pérdidas relacionales (separaciones y/o divorcios, abandonos, muerte de personas próximas, etc.), las pérdidas de capacidades (las que tienen que ver con perder capacidades físicas y/o mentales por enfermedades), las pérdidas materiales (de objetos o posesiones) y las evolutivas (las propias de los cambios de etapa, por ejemplo con la vejez o las crisis de los decenios –crisis de los cuarenta, cincuenta, etc.-).

El proceso de duelo tiene las siguientes características: es un proceso cambiante y dinámico, y que cada persona hará a su manera. Este proceso puede durar entre seis meses y años en general, dependiendo de muchos factores que lo pueden influenciar.

Tipologías de duelos y pérdidas:

1- Rupturas de pareja (separaciones y divorcios)

Es una de las situaciones de duelo más peligrosas y graves junto con el duelo por muerte.
La mayor parte de rupturas de pareja comportan un gran sufrimiento debido al vínculo íntimo que se había generado entro los dos miembros de la relación, las expectativas que existían y en consiguiente la unión, el amor y el apoyo que se tenía. Provoca un cambio de rumbo en casi todo.
El asesoramiento y ayuda psicológica de los psicólogos Barcelona, procura minimizar el impacto de la situación a través de dar consejos, estrategias y técnicas que permitan a la persona elaborar constructivamente el duelo y reestructurar su vida y sus emociones.

2- Infidelidades y abandonamientos

De siempre pero sobretodo hoy en día desgraciadamente las infidelidades están en el orden del día y provocan un gran sufrimiento y sentimiento de pérdida. Entender, a lo mejor perdonar, volver a confiar o ayudar a separarse es una de las ayudas que damos los profesionales de CENAT para superar las infidelidades. Es una situación altamente interesante también para aprender y crecer más en la relación de pareja o para crecer más como a personas y ser más valientes.
En los abandonamientos de pareja, padres, amigos, familiares,… el proceso de duelo se considera tan o más intenso que una muerte, con el añadido que se trata de un acto voluntario y activo. Este hecho es el que lleva a recomendar ayuda profesional para trabajar sentimientos de culpa y baja autoestima que pueden provocar una no aceptación de la situación y una transformación del duelo en patológico provocando que la persona tenga serias dificultades para poder rehacer sus sentimientos y su vida.

3- Rupturas familiares-amistades

En CENAT, los psicólogos y profesionales especialistas en duelo y pérdidas comentamos que las problemáticas familiares, de amistad y también laborales no están, desgraciadamente, contempladas como a procesos de duelo en la sociedad. No obstante, nosotros pensamos que son situaciones de mucho sufrimiento y que muchas veces, y por el mismo hecho de no hablarlo mucho, es necesaria una orientación emocional y profesional para a encarar estas pérdidas tan o más importantes que muertes y separaciones de pareja.

4- Muerte de un ser querido

La muerte de alguien querido nos puede dejar bloqueados. Tiene que pasar, a veces, mucho tiempo para que nos sintamos con fuerzas para tirar adelante. En los primeros meses, después de la noticia, no nos lo podemos creer y buscamos más allá de la evidencia, pensamos que esta persona volverá o que lo que está pasando no va con nosotros. Es como vivir viendo una película, parece que lo que está pasando está fuera de nuestra realidad. Negamos la realidad porque esta nos produce un dolor terrible, nos centramos en el trabajo, buscamos información espiritual o curas milagrosas. Al pasar los meses nos hacemos partícipes de lo que ha pasado y luego se desencadenan todo tipo de emociones; desde la rabia del “Por qué?” o el “No es justo”, a la desesperanza más absoluta (con tristeza, dolor físico, melancolía, etc…). Finalmente, intentamos sobrevivir a lo que nos ha pasado y seguir adelante, sin olvidar nunca. En CENAT, consideramos que es importante intervenir en muchos procesos de duelo para minimizarlos y evitar que se conviertan en patológicos o crónicos. A través de estrategias y terapia específica del duelo, las personas pueden volver a sentir tranquilidad y a experimentar la felicidad.

5- Accidente de coche, laboral, de actividad,…

Tener un accidente de coche, laboral,… además de las lesiones físicas que nos puede provocar, se desencadenan una serie de sufrimientos psicológicos. Podemos coger miedo a volver a conducir (amaxofobia), revivir los hechos o hacer amnesia de los mismos, ….. Sufrir un accidente es un golpe brusco e inesperado que parece que no nos haya de pasar a nosotros. Pero cuando pasa, se activa en nuestro cerebro y se genera el proceso del que estamos hablando, conjuntamente con otros posibles síntomas de estrés que le llamamos estrés agudo y/o post-traumático. La tendencia será de olvidarlo e intentar pasar página pero, a veces, esta es una manera de evitar y el sufrimiento no desaparece. Cuando la persona nota un sufrimiento emocional importante, es en estos momentos dónde tanto ella misma como su familia, es recomendable que busquen asesoramiento psicológico.

6- Enfermedad y discapacidad

Perder la movilidad, memoria, fuerza, nuestros sentidos y/o otras capacidades, condiciona importantemente nuestra vida. Nos cuesta asumir que no podremos hacer alguna cosa que hacíamos o que no la podremos realizar como los demás. Nos enfadamos con nosotros mismos, con nuestro entorno y nos sentimos impotentes. Si a este proceso añadimos el sufrimiento físico, la cuestión todavía se complica más. Desgraciadamente, a nivel médico y psicológico, no se suele ofrecer ayuda en estas situaciones que todos experimentamos por la fuerza de la edad o por la mala suerte y accidentes en la vida. Creemos imprescindible acompañar, asesorar a la persona que sufre y también a sus familiares y amigos con el fin de hacer menos grave la situación y poder ofrecer estrategias y reestructuraciones emocionales y físicas para obtener el máximo de calidad de vida y emocional.

7-Avorto

Cuando esperamos a un hijo, nuestro cerebro empieza a crear la imagen de este futuro bebé; se nos crea una expectativa, una ilusión. A lo largo de los meses en que se desarrolla el embarazo, esta expectativa va en aumento. El sufrir la pérdida de un feto después de algunas semanas de gestación, es equiparable a la pérdida de un hijo en vida y, de hecho, se experimenta de forma similar. Es la pérdida de una parte de uno mismo, el/la que sentimos dentro nuestro…una de las pérdidas más difíciles de asimilar. Tanto padres como madres pueden reaccionar de una manera muy intensa y es en estos momentos y en las emociones de pérdida que quedan, dónde es recomendable realizar un proceso profesional de duelo para evitar repercusiones que en muchos casos pueden comportar hasta la separación de la pareja, entre otros.

Afrontamiento de la propia enfermedad terminal o muerte ( o de persona querida)

Un aspecto de los más difíciles de asumir y a afrontar a la vida es el de saber de la propia muerte o enfermedad terminal y de que queda poco tiempo de vida. Hace años que acompañamos a enfermos, familiares, amigos y compañeros del/la paciente en el proceso final de su vida. Así como también tratamos y asesoramos a la pareja, hijos, familia, amigos y compañero de la persona enferma.

Es esencial en la mayoría de gente que se encuentra en esta situación, que se pueda recibir un soporte moral y, también es importantísimo, que pueda recibir el tratamiento y acompañamiento de un psicólogo especialista en muerte y duelo con el fin de obtener estrategias, conceptos y reflexiones que le ayuden a afrontar de una manera serena, tranquila y a veces feliz, sus últimos días. En este campo hay mucho que hacer y mucho a ayudar. Desgraciadamente, la gente y las familias lo pasan solos y se generan procesos muy desagradables y peligrosos, provocando mucho sufrimiento y dolor emocional en el enfermo y en sus seres queridos.

¿Qué puede pasar en el proceso de duelo?

El proceso de duelo puede traer una serie de síntomas muy diferentes de una persona a otra, entre los que podemos encontrar (Nomen, 2007; Worden, 1997):

  1. Síntomas que nos hacen pensar de una determinada manera, por ejemplo con incredulidad (“esto no ha pasado” o debe “ser un error”), de confusión (con dificultades para concentrarse y olvidándose de las cosas), con obsesiones por lo que hemos perdido e intentando encontrar la manera de recuperarlo o, pensar como si todavía estuviera con nosotros.
  2. Síntomas que nos hacen tener ciertas conductas, como la dificultad por dormir, por comida (con pérdida o aumento del hambre), sin ganas de relacionarse con nadie, evitando recordar o por el contrario, buscando y gritando en voz alta y en algunos casos, centrándose en el trabajo o haciendo demasiadas actividades.
  3. Síntomas que pueden generar determinadas emociones, siendo lo más común la tristeza (con lágrimas o sin ellas) y la rabia (por no haber podido hacer nada), pero también pueden aparecer el sentimiento de culpa, la sensación de no poder sobrevivir, la impotencia o la insensibilidad.
  4. Síntomas que se trasladan al cuerpo, porque el dolor puede acabar siendo una sensación física con sensación de vacío en el estómago, opresión en el pecho, sensación de ahogo o falta de aire, debilidad muscular y/o fatiga.
¿Qué puede ayudar?

En el luto hace falta un proceso activo de afrontamiento y esto supone intentar ir hacia adelante sin olvidar el camino que hemos recorrido.
Nos ayudará tener el apoyo de nuestros familiares y amigos, a veces con una palabra o simplemente estando a nuestro lado.
Nos ayudará entender que nadie podrá evitarnos el sufrimiento que nos deja una pérdida pues es una herida en nuestra mente. Pero sí, saber que está herida se puede cerrar y convertirse en una cicatriz, que hace daño cuando la tocamos, cuando recordamos, cuando estamos en fechas señaladas,…
Nos ayudará el poder explicar, escribir o leer porque expresar hace que todo se recoloque de otra manera.
Nos ayudará acudir a un psicoterapeuta o psicólogo especialista en procesos de duelo con el fin de aligerar el sufrimiento.

¿Cuándo pedir ayuda?

Hace falta pedir ayuda cuando nos sentimos bloqueados, incapaces de sentir nada o por el contrario, ahogados por la sensación de dolor, tristeza y padecimiento y cuando veamos que no vamos hacia mejor en estos sentimientos.

¿Qué ofrecemos en CENAT?

Los psicólogos de Barcelona, ofrecemos la experiencia y la especialización que tenemos en procesos de duelo y pérdidas emocionales con el fin de asesorar y ayudar en los diferentes momentos del duelo y la pérdida y por tanto, se establecerá de la siguiente manera:

  • Asesoramiento en el duelo: que se iniciará a partir de los quince días después de haber sufrido la pérdida. Pueden ser algunas pocas sesiones.
  • Terapia del duelo: una vez se ha evaluado la necesidad de iniciar un tratamiento, éste podrá ser médico- farmacológico y/o psicológico, intentando crear una situación de superación del proceso de duelo con estrategias y técnicas específicas para estas situaciones.

Los profesionales de CENAT se comprometen a dar un servicio especializado, cálido y humano en uno de los peores momentos de la vida por los que pasamos las personas.