La vida tiene momentos buenos y tiene momentos malos. Del arco iris al pozo más oscuro, pasando por una escala que va desde la preocupación mínima a la máxima; desde un hecho molesto al drama y el trauma, del abanico de posibles vivencias vividas y para vivir seguramente elegirías las de cariz positivo, ¿verdad? Sin embargo, también te encontrarás con las negativas. ¿Qué harás? ¿Te dejarás arrastrar por el río de malestar? ¿O lucharás para salir de él? Tienes una herramienta secreta para conseguir triunfar, oculta o, quizá, desconocida: la resiliencia.

La resiliencia es tu capacidad para hacer frente a los infortunios y situaciones negativas, siendo capaz de adaptarte a ellas y, no sólo eso, sino ser también capaz de ver en ellas la oportunidad de crecer y la habilidad de aprender. ¿Significa esto restar importancia a las preocupaciones, traumas o tragedias? ¡En absoluto! La muerte de alguien cercano, el paro, una ruptura sentimental… son situaciones que generan malestar, emocionas negativas, ansiedad o inseguridad, entre otras emociones y vivencia. De lo que se trata, pues, es de sufrir menos y de darte cuenta de que eres capaz de, a pesar de todo, seguir con tu vida y moldelarla cómo quieres que sea y no como era o “tendría que ser”; de darte cuenta de que ¡tienes la fuerza para hacer y pensar lo necesario para conseguirlo!

Una vivencia negativa te puede herir, cierto. Las suturas, además, dejan marca. La resiliencia te permite, por un lado, buscar de qué manera la vivencia ha afectado tus recursos internos (memoria, emociones, etc.) y darle un significado productivo y, por otro lado, hacer uso de los recursos externos que tienes al alcance (familia, amistades…) para superar el momento. ¿Complicado? Sí. ¿Duro? También. Pero ¡más alto es el precio de no hacer el esfuerzo! ¿O no puede uno pasarse la vida sufriendo, si no hace nada al respeto?

No niegues el problema: acéptalo.

No huyas de la situación, reflexiona y enfréntate: controla tus emociones y escruta tu pensamiento, qué es útil y que no y se consecuente y efectiv@.

No te aísles: busca la persona o situación que te permita tener la esperanza de desarrollarte y crecer.

¡Puedes! ¿Te ayudamos?