Problemas de erección (disfunción eréctil)

La disfunción eréctil es la dificultad o imposibilidad que tiene un hombre para conseguir una erección o para mantenerla. Muchos hombres con este tipo de problemática no comunican sus inquietudes, su sufrimiento y sus dudas, lo que hace imposible una tarea terapéutica y su posible solución. Si hay asociados factores psicológicos, como ocurre la mayoría de veces, habría que iniciar tratamiento con un especialista en terapia sexual. La terapia psicológica es efectiva y reduce significativamente el malestar asociado a la impotencia, ayudando a la persona a recuperar la sexualidad y trabajar con naturalidad hasta que haya superado la disfunción.

Hay diversos grados de disfunción eréctil, que van desde la imposibilidad total hasta la dificultad de mantenimiento leve. En algunos casos se puede originar solo en unas circunstancias, o bien en todas. Puede estar asociada a una situación específica o se puede producir con independencia de las circunstancias y estar más ligada al estado del propio individuo.

Muchos hombres con este tipo de problemática no comunican sus inquietudes, su sufrimiento y sus dudas, lo que hace imposible una labor terapéutica y su posible solución. La persona se ve afectada física y psicológicamente, con una notable pérdida de autoestima y otros factores emocionales asociados, como ansiedad, depresión o desmotivación.

Como la erección es un proceso neuro-vascular, es decir, en el que intervienen tanto el sistema nervioso como el riego sanguíneo, lo primero que hay que evaluar es si el problema es de tipo fisiológico o bien es conductual o psico-social (fenómenos externos o internos a los que reaccionamos con estrés, preocupación, inhibición, tensión, etc.). Cada tipología tiene un tratamiento distinto, por eso es importante la primera evaluación y diagnóstico que trate de identificar y delimitar las implicaciones psicológicas, sociales y médicas. Si es un problema médico-orgánico primero se debe visitar a un especialista y empezar el tratamiento, si hay asociados factores psicológicos, como ocurre la mayor parte de veces, sería necesario tratamiento con un sexólogo. En Barcelona hace años que trabajamos con estos problemas.

 

La falta de erección puede ocurrir porque existiese una situación que provoca miedo, preocupación, alteración del estado de placer, provocando que el cerebro desactive el sistema parasimpático, dando la alerta generalizada y situando al hombre en estado de tensión. Esta situación hará que la musculatura del pene se contraiga y la sangre vuelva a vaciarse del pene, que regresa a un estado de flacidez.

En muchos casos en los que el problema original se debe al organismo, también falla la respuesta emocional del individuo, haciendo más difícil la recuperación de la erección.

Es muy frecuente que además de un problema de erección se adhieran otro tipo de problemas como el bajo deseo sexual o el rechazo, ya que las situaciones vividas provocan la frustración y la anticipación del fracaso, produciendo en el individuo una actitud de abandono y de desinterés e incluso no querer tener relaciones sexuales.

Si las causas son psicológicas, la terapia estará dirigida a modificar todas aquellas creencias, actitudes y comportamientos que están impidiendo el correcto funcionamiento del sistema psico-neuro-vascular, incidiendo en los factores emocionales que mantienen el problema, a través de la terapia cognitivo-conductual y los ejercicios que el terapeuta recomienda para aumentar la confianza y seguridad del paciente. También, si se tiene pareja ésta se puede implicar en la terapia haciendo más fácil la evolución.

La terapia psicológica es efectiva y reduce significativamente el malestar asociado a la impotencia, ayudando a la persona a recuperar la sexualidad y trabajar con naturalidad hasta que haya superado la disfunción.