Metodología en logopedia

Cuando un paciente llega con demanda de logopedia, ante todo, se hace una primera entrevista con los padres, o con el mismo paciente en caso de ser adulto (a partir de 18 años).
Esta sirve para poder conocer cuál es la necesidad y donde radican las dificultades. Además, se hacen algunas preguntas relacionadas con la salud, el desarrollo, los hábitos, entre otros, del paciente. Esto es útil para poder plantear hipótesis sobre la o las posibles causas de las alteraciones / dificultades.

A partir de aquí, se destinan una o dos sesiones, según convenga, a hacer la exploración: evaluar el nivel de habla / lenguaje del paciente y ver cuáles pueden ser las causas, si es que no está claro que provienen de alguna problemática específica. En los casos de voz y deglución también se hace una exploración para observar cómo son estas, dónde están las dificultades y plantear qué habrá que trabajar.

Una vez hecha la valoración, se hace la devolución a la familia. Esta sesión sirve para explicar a los padres que se ha podido observar durante la exploración y, a partir de ahí, organizar cómo será la rehabilitación y exponer los objetivos planteados.

Se pactará un horario de una o dos sesiones por semana, dependiendo de cada caso, y se comenzará el tratamiento.

En el caso de las dificultades de habla y lenguaje se realizan sesiones de 45 minutos, siempre con actividades lúdicas con objetivos fijados, a través de las cuales el paciente se divierte sin darse cuenta de que lo que realmente se está haciendo es trabajar sus dificultades o carencias.