Medicina homeopática

En CENAT, consideramos que la homeopatía es un método terapéutico cuya finalidad consiste en tratar las enfermedades y restablecer la salud potenciando los sistemas de defensa del organismo mediante la administración de dosis muy pequeñas, infinitesimales, de medicamentos siguiendo el principio de la similitud (es necesario que se establezca una relación de semejanza entre los síntomas producidos experimentalmente por un medicamento y los síntomas que presenta el paciente.

Poniendo un par de ejemplos prácticos tal vez se pueda comprender mejor el principio de la similitud.

  • Al cortar una cebolla es probable que experimentemos síntomas de escozor y lagrimeo en los ojos. A partir de la cebolla, Allium cepa, se elabora un medicamento que puede ser útil para tratar y curar ciertos casos de conjuntivitis alérgica.
  • De un modo parecido, de la ortiga que provoca picor, enrojecimiento y habones en la piel se prepara un medicamento, Urtica urens, que puede estar indicado en cierto tipo de urticaria por la similitud de los síntomas existentes.

Una parte de la visita homeopática coincide con la de una visita de medicina convencional: anamnesis general, exploración, petición de pruebas complementarias, etc. Pero uno de los aspectos destacados que la convierte en diferente es la búsqueda de lo que es característico y particular del paciente y de su modo de enfermar. Lo que se conoce como individualización. A través de la observación, de preguntar sobre los rasgos genuinos del carácter, temores, la adaptación a diversos factores climáticos, deseos y aversiones alimentarias, cualidad del sueño, etc., se enfatiza todo aquello que individualiza al paciente, con la finalidad de llegar al medicamento más adecuado para mejorar su salud.

La mayoría de medicamentos se extraen de las siguientes fuentes: del Reino animal (Apis mellifica, Lachesis mutus, Spongia tosta…mineral(Phosphorus, Platina, Sulphur…) y vegetal (Arnica, Opium, Pulsatilla…). Así hasta completar un conjunto de más de 2.000 medicamentos. La presentación más habitual consiste en forma de bolitas: gránulos y glóbulos (estos últimos 10 veces más pequeños). También se hallan disponibles las formas farmacéuticas de gotas, pomadas y colirios.

La homeopatía resulta adecuada en todas las etapas de la vida. Debido a la seguridad que comporta su administración (prácticamente sin reacciones adversas y nula toxicidad) resulta especialmente indicada en el tratamiento de niños, adolescentes, embarazadas y personas mayores.
Se puede tratar una amplia gama de afecciones. Las limitaciones vienen dadas por tratamientos previos durante largos períodos de tiempo con medicamentos como neurolépticos y corticoides. Ciertos procesos requieren cirugía de forma preferente y no son subsidiarios de la homeopatía, como cálculos renales o biliares enclavados, o bien tumores que comprimen estructuras vitales.

Indicaciones: Destacamos entre otras: alergias y bronquitis, enfermedades de la infancia, enfermedades dermatológicas, patología de la nariz, la garganta y el oído (O.R.L.), trastornos digestivos, trastornos circulatorios, reumatismos, trastornos emocionales, insomnio, alteraciones de la regla, osteoporosis, enfermedades endocrinas, etc.

En CENAT, consideramos esencial ofrecer el tratamiento de Homeopatía a través de un médico homeópata especializado y con largos años de experiencia. Tratar los problemas de manera holística, con el equipo de profesionales de CENAT, ayuda a mejorar los síntomas, trastornos y enfermedades.