En la actualidad existen diferentes perspectivas que estudian la complejidad del comportamiento humano, y por eso es por lo que cada orientación ha desarrollado una modalidad particular de abordar un tratamiento. Nuestra orientación parte de la base de que el problema sólo existe si la persona lo percibe como tal, es decir, si le resulta un impedimento para adaptarse a su entorno. Partiendo de este punto, no se trata de cambiar la persona, sino ayudarla a que cambie ella misma esas conductas y emociones desadaptativas.