Adicción al sexo

La adicción sexual se manifiesta, como otras adicciones, a través de un patrón de descontrol en la conducta sexual. El sexo es una válvula de escape que se convierte en una prisión para la persona adicta. El adicto, a medida que pasa el tiempo, requiere de mayores estímulos para saciar su creciente necesidad. Los psicólogos de CENAT pueden ayudarte a tomar más conciencia de lo que te pasa, e ir aprendiendo a canalizar las emociones, conductas y compulsiones de una forma más equilibrada y sana, siguiendo un tratamiento eficaz y riguroso.

La adicción sexual se manifiesta, tal como lo hacen otras adicciones, a través de un patrón de descontrol en la conducta sexual.

El pensamiento obsesivo sexual y las fantasías sexuales de todo tipo se hacen cada vez más necesarios para afrontar los problemas de la vida diaria, el sexo es una válvula de escape que se convierte en una cárcel para la persona adicta.

Los cambios en el estado de ánimo son frecuentes en el adicto sexual y esto hace cada vez más difícil la comunicación con los que lo rodean.

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, en su nueva edición (DSM-V), recoge por vez primera la adicción al sexo, bajo su denominación clínica de trastorno de la hipersexualidad. Este manual de referencia para la psiquiatría mundial lo define como un trastorno obsesivo compulsivo. Quienes lo padecen son incapaces de controlar sus pensamientos ni sus actos repetitivos.

Puede llevarse una vida sexual muy activa y no por ello ser considerado adicto. ¿Dónde radica la diferencia entonces? La persona que lleva una vida sexual activa está satisfecha consigo misma, algo que no ocurre con el adicto. Éste carece de control sobre sus actos a pesar de que su conducta le produzca sentimientos negativos que afectan al mismo y/o su entorno.

El adicto, conforme pasa el tiempo, requiere de mayores estímulos para saciar su creciente necesidad. Como sucede con las adicciones, la calma lograda sólo es momentánea; inmediatamente regresa el vacío, si cabe, con más fuerza, generándose un ciclo autodestructivo del que no es nada fácil salir.

Al igual que ocurre con las adicciones y con todo tipo de situaciones conflictivas, el primer paso hacia la mejora consiste en adquirir consciencia de que el problema es real y que éste afecta e interfiere profundamente en la actividad diaria. Además del reconocimiento y de la voluntad, hay que buscar el apoyo de los profesionales. Los psicólogos de CENAT pueden ayudarte a tomar más conciencia de lo que te pasa, e ir aprendiendo a canalizar las emociones, conductas y pensamientos de una forma más equilibrada y sana, a conocerte mejor, a aceptarte y aprender a reaccionar diferente, tanto cognitivamente, como emocionalmente y conductualmente.

Es una terapia psicológica y sexual que requiere un tiempo pero alcanza buenos resultados si la persona acepta lo que le está pasando, quiere reconducirlo positivamente y recibe apoyo profesional.